Una mujer de París (A Woman of Paris: A Drama of Fate, 1923), de Charles Chaplin.

“El verdadero significado de las cosas se encuentra al tratar de decir las mismas cosas con otras palabras”.

(Charles Chaplin)

A WOMAN OF PARIS01.TIF

Marie St. Clair (Edna Purviance) es una joven de un pequeño pueblo francés que se marcha a París tras un doloroso malentendido con su prometido Jean (Carl Miller). En la cosmopolita ciudad de la luz, Marie acabará convertida en la cortesana de un hombre rico (Adolphe Menjou).

Este exquisito e incomprensiblemente olvidado melodrama silente, supuso, en palabras de su propio autor, el primer filme “serio” de su trayectoria cinematográfica. También fue la primera vez que Chaplin dirigió una película en la que él no actuaba, lo que explica el fracaso que obtuvo en taquilla. El público de la época no podía concebir que en una obra de Chaplin no apareciera Chaplin.

A través de una trágica historia de amor marcada por la intolerancia parental y el fatalismo, el autor de Luces de la ciudad desnuda con admirable delicadeza las emociones y sentimientos de unos personajes constreñidos por el egoísmo de una sociedad frívola y caprichosa, cuya humanidad parece sestear frente a los placenteros cantos de sirena provenientes de los vestidos caros, las fiestas nocturnas y los restaurantes de lujo.

La sufrida protagonista, Edna Purviance, actriz principal de casi todos los trabajos anteriores del actor y director británico, de quien fue compañera sentimental durante algunos años, se debatirá a lo largo del relato entre el idealismo pasado y la dudosa comodidad presente, representados cada uno de ellos por los personajes de Jean (el artista bohemio sin un franco en el bolsillo) y Pierre (el maduro pudiente y despreocupado) respectivamente.

foto2big

El mayor hallazgo del filme, al margen de su sutil puesta en escena, es la naturalidad y contención de sus interpretaciones. Algo insólito en un período, el mudo, en el que la sobregesticulación era la tónica habitual en la labor de los actores. En ese sentido, podemos afirmar que Chaplin aplicó con acierto la máxima de menos es más, avanzando hacia un mayor realismo interpretativo.

Por todo lo apuntado, A Woman of Paris: A Drama of Fate debe ser considerada como una película clave dentro de la carrera chapliniana. Una parada obligatoria que nos permitirá tener una visión más completa de la filmografía de un cineasta extraordinario.

Nota: 8/10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s