Felices sueños (Fai bei sogni, 2016), de Marco Bellocchio

“Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno”.

(Ernest Bersot)

ob_3b988f_fais-de-beaux-reves-photo-1

Turín, años sesenta. Massimo (Nicolò Cabras), de nueve años de edad, no acepta la repentina muerte de su adorada madre (Barbara Ronchi). Treinta años después, Massimo (Valerio Mastandrea), convertido ya en reputado escritor y periodista, sigue sin superar ese trauma de la infancia.

Resulta verdaderamente admirable comprobar cómo directores de la edad de Marco Bellocchio, nacido en Bobbio en noviembre de 1939, siguen dando lecciones de cine con cada nueva propuesta. Tras ese enigmático viaje a través de las sombras del tiempo que planteaba en la excelente (e inédita en nuestro país) Sangue del mio sangue (2015), en Fai bei sogni, libre adaptación del best seller homónimo (y autobiográfico) del escritor y periodista Massimo Gramellini, el autor de Noticias de una violación en primera página (Sbatti il mostro in prima pagina, 1972) nos ofrece un nostálgico, y a ratos fascinante, relato edípico en torno a la pérdida, el dolor y la aceptación.

El título de la película, cuya traducción literal del italiano sería algo así como “que tengas dulces sueños”, se refiere a las palabras exactas que la madre de Massimo susurra a su hijo cada noche justo antes de irse a dormir. Incluso esa nevada noche de Navidad en la que morirá repentinamente, dejando en el pequeño un hondo agujero emocional imposible de cubrir. Fai bei sogni alterna el tiempo presente, ubicado en el año 1999, cuando un Massimo ya adulto, reconocido columnista de un periódico de gran tirada, debe hacer frente a la venta del viejo apartamento familiar, con distintas etapas del pasado del compungido protagonista. La sutilidad del montaje permite que las transiciones de un segmento temporal a otro sean naturales, conformando una suerte de memoria de concepción bergsoniana en la que se va del pasado al presente (y no al revés), del recuerdo a la percepción. Bellocchio lleva a cabo una evocación cuasi fantasmal de la infancia de Massimo, quien en su tristeza se encomienda al oscuro poder de Belfegor, protagonista de la serie de televisión que tanto le gustaba ver junto a su madre (Belphégor ou Le fantôme du Louvre, 1965). A lo largo de la cinta, Massimo trata de exorcizar una angustia que procede de un acontecimiento no del todo esclarecido, ya que su recto padre (Guido Caprino) siempre se ha limitado a decirle que su madre murió debido a un infarto fulminante. Sus crisis de pánico le permitirán conocer a Elisa (Bérénice Bejo), una amable y comprensiva doctora.

felices-suenos-02

Todo el filme, de claro componente psicoanalítico y ajeno al sentimentalismo melodramático, posee texturas sombrías y fantasmales (las citas visuales a Nosferatu el vampiro y a La mujer pantera no parecen gratuitas), como exteriorización del conflicto interno de su personaje principal, que alude al insondable misterio del paso del tiempo y la muerte.

Puede que las secuencias del Massimo adulto no estén a la altura ni tengan la fuerza de las que remiten a sus años de infancia y adolescencia. Puede que exista algún pasaje irrelevante en el transcurso la trama (la aventura del protagonista como corresponsal de guerra en el Sarajevo de 1992). Pero no por ello Felices sueños deja de ser un ejercicio íntimo de gran cine.

Ojalá Marco Bellocchio nos dure muchos años más. El cine actual necesita de autores así.

Nota: 7,5/10

ob_3b988f_fais-de-beaux-reves-photo-1

2 comentarios sobre “Felices sueños (Fai bei sogni, 2016), de Marco Bellocchio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s