La seducción (The Beguiled, 2017), de Sofia Coppola.

“Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo”.

(Napoleón I Bonaparte)

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Guerra de Secesión. A una escuela de señoritas de Virginia dirigida por la señora Martha Farnsworth (Nicole Kidman), llega el cabo John McBurney (Colin Farrell), un soldado de la Unión herido en la pierna, cuya presencia alterará la rutina de la institución.

La realizadora Sofia Coppola, cuestionada en muchas ocasiones por su parentesco con el otrora imprescindible Francis Ford Coppola, dirige esta nueva adaptación de la novela de Thomas Cullinan que ya había sido llevada a la gran pantalla de la mano de Don Siegel en la notable El seductor (The Beguiled, 1971). Aquí, la irregular autora de Lost in Translation, partiendo de una sobria y exquisita puesta en escena, plasma el texto original de Cullinan desde una perspectiva puramente femenina, relegando la masculinidad a la condición de elemento trastocador de un microcosmos matriarcal que no dudará en castrarla cuando se vea en peligro. La película se alzó con el premio a la mejor dirección durante el pasado Festival de Cannes.

The Beguiled arranca en lo profundo del bosque, cuando una de las niñas del internado Farnsworth, que anda buscando setas para la comida mientras a lo lejos resuenan los cañonazos repartidos entre unionistas y confederados, encuentra malherido al cabo McBurney al pie de un árbol. Amy (Oona Laurence), que así se llama la pequeña, ayuda al soldado a desplazarse hacia la escuela de señoritas en la que vive: una mansión sureña (la histórica Madewood Plantation House) que permanece aislada del contexto de beligerancia masculina en el que se encuentra inmersa el resto de la nación. Allí residen la señora Martha, directora de la institución; Edwina (Kirsten Dunst), una profesora; y las internas Alicia (Elle Fanning), Emily (Emma Howard) y Marie (Addison Riecke). Todas ellas pertenecientes a distintos grupos de edad (madurez, juventud, adolescencia y niñez). Y todas ellas, de un modo u otro, afectadas por la presencia del enemigo de chaqueta azul. McBurney, mercenario huido del campo de batalla, se sentirá en la escuela Farnsworth como Odiseo en la Ogigia de Calipso: agasajado por la hospitalidad femenina. Sin embargo, sus juegos de seducción con unas y otras (que responden fundamentalmente al deseo de quedarse en el lugar para evitar volver a la guerra), liberarán algo más que las hormonas de sus anfitrionas… desembocando en momentos de tensión y violencia.

El filme resulta muy destacado en el plano formal, debido a la cuidada composición de los encuadres y a la excelente dirección de fotografía de Philippe Le Sourd (las escenas nocturnas en el interior de la escuela desprenden una gran belleza gracias a la iluminación natural a base de velas). Coppola narra los acontecimientos con serenidad y buen gusto, hasta el excesivamente brusco giro argumental que convierte a La seducción en un thriller psicológico sobre la guerra de sexos en su tramo final. Es entonces cuando el idílico matriarcado se muestra mucho más amoral de lo que en principio indicaban sus estrictos códigos éticos y de conducta.

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En comparación con la adaptación de Siegel, esta The Beguiled flojea del lado masculino, puesto que el personaje de Farrell carece del carisma, la ambigüedad y los matices que poseía el de Clint Eastwood en la cinta de los setenta. Tampoco existe ya el elemento sorpresa (al menos para los espectadores que hayan visto la adaptación previa), por lo que su desarrollo puede resultar  algo previsible.

No obstante lo anterior, la impecable realización de Coppola, lo interesante de la historia en sí misma, y el buen hacer del mayoritario reparto femenino (en especial de Nicole Kidman y Kirsten Dunst), hacen de esta película uno de los trabajos más conseguidos de la directora neoyorquina.

Nota: 7/10

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11 comentarios sobre “La seducción (The Beguiled, 2017), de Sofia Coppola.

  1. La puesta en escena y la fotografia me encantaron el unico problema que le vi fue el último acto, lo vi apurado y sin tanto cuidado comparado con el resto de la película. La nota me parece justa. Esperas que Sofía haga algo mejor que Lost in translation?

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    1. Está claro que ese “brusco giro argumental” del que hablo perjudica a la película. Coppola debería haberse tomado más tiempo (el metraje dura escasa hora y media), siendo algo más sutil y trabajando mejor el personaje de Farrell. Con todo, me ha gustado. Como bien apuntas, la puesta en escena es magnífica (bastante superior a la de la adaptación de Siegel).
      Con respecto a tu pregunta, de los Coppola espero ya poco (mucho menos del padre). ‘Lost in Translation’ era un filme con encanto, pero no iría mucho más allá.

      ¡Saludos!

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  2. Soy un fan de “Lost in Translation” y también me gustó mucho “Las vírgenes suicidas”. Otros títulos de la directora resultan menos interesantes si bien “La seducción” demuestra cuando menos su solvencia como ilustradora.

    Saludos.

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  3. A mí me pareció muy floja. Tiene mucho envoltorio y poca sustancia (es hueca). Le falta sentido del drama –especialmente en su tramo final y su resolución, muy precipitada (como indicáis)–; es a lo sumo un buen trabajo académico, poco arriesgado, y al que le faltan carne, músculo y genio. Prescindible, en definitiva.

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  4. Tal vez no tenga mucho que ver pero ya que hablamos de un Coppola; hace un par de años vi por la TV Apocalypse Now, en su versión de 153 minutos, el asunto es que la vi no en muy buenas condiciones, más bien en lamentables condiciones por lo que no pude captar la grandeza que debe tener, me recomendás ver la versión Redux? tengo entendido que es hasta superior.
    Saludos!

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      1. Si, me parece que me tiro a ver la Redux, recuerdo muy poco la otra versión pero ya la vi, es una buena oportunidad para ver la película completa.
        Gracias, saludos!

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  5. Es muy difícil que Sofia Coppola vuelva a regalarnos una joya como Lost in Translation pues es una de las más hermosas películas de su década. No obstante, recientemente tuve ocasión de ver la notable Somewhere que, pese a ciertas licencias estilísticas algo pretenciosas y “autoriales”, es un melodrama muy sólido y solvente. Si dejara en parte de lado esa vis presuntuosa a la que aludo, posiblemente su peculiar e interesante cine sería aún más ventajoso. Saludos y como siempre excelente crónica.

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