Madre! (Mother!, 2017), de Darren Aronofsky.

“Pasa el amor, aparece la musa y se despeja mi sombría inteligencia; otra vez libre, busco la unión entre los mágicos sonidos, los sentidos y los pensamientos”.

(Eugenio Oneguin, Aleksandr Pushkin)

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Un escritor en crisis creativa (Javier Bardem) y su joven mujer (Jeniffer Lawrence), viven en una retirada casa de campo aún por rematar. La repentina llegada de un desconocido (Ed Harris), comenzará a perturbar su día a día.

Cuenta la mitología griega que Sísifo, rey de Éfira, fue castigado por los dioses a empujar en el inframundo una gigantesca piedra cuesta arriba hasta llegar a lo alto de una montaña. Sin embargo, antes de que alcanzara la cima, la piedra volvía a rodar hacia abajo, repitiéndose este proceso una y otra vez. Como Sísifo, la figura del artista se enfrenta al mismo reto siempre que intenta alumbrar algo nuevo, empujando la pesada piedra de su obra sin conquistar la mayoría de las veces la cumbre del éxito. Mother!, de Darren Aronofsky, es un delirio alegórico que gira en torno al proceso creativo (preparación, incubación, iluminación y verificación, según las cuatro fases establecidas por Graham Wallas). Una brutal y desmedida reflexión sobre los lazos de conveniencia que unen al artista con su entregada musa.

En Madre!, aparente thriller psicológico que no es tal y en el que hallamos resonancias del Roman Polanski de La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, 1968), del Luis Buñuel de El ángel exterminador (1962), o del Lars von Trier de Anticristo (Antichrist, 2009), los personajes son arquetipos universales vinculados al acto creativo: el artista, aquí un famoso poeta; la madre, entendida como la inspiración; y el público, mostrado como una masa okupa, insaciable y fanatizada que no duda en violar la intimidad del creador hasta el punto de devorar su obra. Un autor, no obstante, egoísta y necesitado de reconocimiento que exprime a su Calíope (impagable tour de force de Jennifer Lawrence) para concebir partiendo de las cenizas en cada creación.

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La película de Aronofsky se desarrolla en su totalidad en el interior de una casa de campo con caracteres orgánicos. Como la mansión Usher del relato de Poe, la casa parece un ente con vida propia. Sus cimientos crujen, las paredes laten y hasta sangra. El autor de Cisne negro potencia el sentido claustrofóbico del relato con su habitual técnica de cámara en mano cerca de los personajes, en especial del rostro remarcadamente virginal de Lawrence, y con travellings de seguimiento que recorren la casa de arriba abajo.

Pese a lo atractiva que pueda resultar la apuesta dada su radicalidad nada complaciente, el director recurre con demasiada frecuencia al efectismo visual, cargando las tintas en un último cuarto de metraje a todas luces desaforado.

Mother! es un filme libre de corsés y ataduras. A ratos genial y a ratos desafortunado. Sus posibles lecturas darán lugar a un enfervorizado debate entre cinéfilos de posiciones enfrentadas. El trabajo más controvertido de Darren Aronofsky desde La fuente de la vida (The Fountain, 2016).

Nota: 7/10

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6 comentarios sobre “Madre! (Mother!, 2017), de Darren Aronofsky.

  1. Por lo que leei el guion lo hizo en 5 dias. Todo lo hace Aronofsky me gusto(menos noeh)en especial cisne negro y esta no es la excepción, hubo un momento en el que estaba agobiado con tantas personas en la casa jajaj. Le pondria un 7 alto u 8.Buena crítica como siempre

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  2. Acabo de verla. No quiero precipitarme de modo que la voy a dejar reposar un tiempo largo, largo, largo… Ahora bien, hay que reconocerle a Aronofsky un par de güebos.
    Saludos.

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  3. Buena crítica aunque yo creo que esta historia es una alegoría de la Biblia y del ser humano. Dios, el creador, y su compañera la madre naturaleza. Esto explicaría el sacrificio de su hijo jesus, la pelea entre los dos hermanos, el primer visitante es un hombre, luego viene la mujer, y bueno la última parte representa la destruccion de la tierra por parte de la sobre población y la irresponsabilidad humana (la madre tierra le dice a unos que no se sienten en un lugar m, estos no hacen casos como muchas personas que no le prestan atención al cambio climático, y hubo una fuga de agua, ósea subió el nivel del mar). La casa es el mundo y la destruccion constante de la casa hace referencia a las múltiples olas de extinción masivas que han ocurrido en el mundo, la caída de un meteorito por ejemplo. Asique la película es realmente una metáfora para advertir al espectador de los problemas ecológicos y un catastrófico fin que estaría cerca… Saludos desde Perú Ricardiño, aquí es muy weno el repollo!!!

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    1. Se refiere a eso. madre, Naturaleza, Cain y Abel, los humanos y la destrucción a lo largo y ancho del tiempo. La necesidad de un mesías, la religión también son ingredientes (muy previsibles) y el cambio climatico…en fin tópicos que hemosvisto muchas veces. Aronofsky no se la juega tanto con la tematica (y hasta le sale mal), porque es el cliche artistico de esta epoca. Sin embargo, y como escriben mas arriba, hay que tener huevos para estrenarla entre tantos films de Marvel y comedias sonsas.
      Aronofosky se cree más inteligente que sus espectadores, pero no lo es.

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