Bandas sonoras: La niebla (1980). John Carpenter.

Un texto de Antonio Miranda.

Su blog.

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Partitura de las más comedidas y serias del genial artista, suave, linealmente formada con propósito buscado y con un tema principal que en ningún momento, pese a sus múltiples aplicaciones en pantalla, quiebra la suavidad fantasmagórica de la niebla que, a su vez, es mantenida y referida por toques de pads en una sola nota prolongada. Interesantes matices que nos hacen comprender cómo un personaje es abrigado por dos temas principales, algo extrañísimo en la historia de la música de cine. ¿Quién, si no, iba a hacerlo? John Carpenter.

A mitad de metraje ambos temas terminan uniéndose. La habilidad compositiva, basada en la simple superposición de capas, es uno de los puntos fuertes del artista. Como músico, como director, como genio del Arte junta ambas secuencias musicales y, acompañando la narración de los hechos acaecidos cien años antes en la aldea de Antonio Bay junto con el descubrimiento del barco vacío (fijémonos cómo, curiosamente, también son dos elementos, como las dos entidades de la partitura mencionadas) va intensificando la historia únicamente con la composición, que comienza su mayor presencia en pantalla para, precisamente, anunciarnos (sin darnos cuenta) que los hechos y el terror empiezan a fluir. Un ejercicio de habilidad magistral que deja atrás pequeñas muestras de circunstancia de la música original y sí una mayor figuración de la que sale de la radio del faro de la aldea.

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La parte final, ensamblado el sistema en la zona central, separa de nuevo las dos melodías para dar figura exacta y terrorífica a la niebla (¡la escena en la que los seres acuden a casa del niño es magnífica y simplemente ‘’musicada’’ con una nota mantenida durante minutos!). El tema principal más claro, con sus notas diferenciadas al piano sintetizado, comienza a padecer unas modulaciones tan extremas como imperceptibles para señalar la evolución progresiva del dominio de la niebla sobre el terror que van padeciendo los habitantes de Antonio Bay. Magnífico.

Un final exultante de sintetizadores descriptivos da paso a los créditos finales en los que el tema principal del filme suena más potente que nunca: ejemplo de cómo todos los motivos de John Carpenter, desde su ‘’Halloween’’ hasta los más desconocidos, son radiantes narradores de historias, protagonistas tan fuertes que llegarían a distorsionar  la propia historia si no hubieran sido compuestos, tocados, tratados y aplicados por un auténtico superdotado de la música de cine.

Nota: 8,5/10

2 comentarios sobre “Bandas sonoras: La niebla (1980). John Carpenter.

  1. “THE FOG” es una de mis películas predilectas del maestro Carpenter, creo que ya te lo comenté en otra ocasión, y su banda sonora no se queda atrás, por supuesto. La música diegética aportada por la emisoria radiofónica es una delicia. Se crea un contraste exquisito de “interludios” melódicos / partitura original para beneficio de la propia historia. Suena el tema “magia a la luz de la luna”, al tiempo que sentimos cómo se va aproximando la densa niebla… Atmósfera y terror ‘in crescendo’ en estado puro. Cuando la niebla de Carpenter reaparece en abril, ¡la Aldea tiembla!

    Un abrazo,
    Silveria

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  2. Sí, lo recuerdo. Sucinto y genial apunte el tuyo, como siempre. Nos une una intensa admiración por John Carpenter. ¡Qué pronto realizaré una lista con sus mejores bandas sonoras! Saludos, ‘La Aldea…’

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