Stalker (1979), de Andrei Tarkovsky.

“No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo”.

(León Tolstói)

No son pocos los críticos y aficionados al cine que consideran a Stalker, libre adaptación de la novela corta Picnic al borde del camino (Picnic na obóchine, 1972), de los hermanos Strugatski (coautores del guión junto con el propio Tarkovsky, quien se encargó de reducir al mínimo los elementos de ciencia ficción del texto original), como la mejor película del director ruso.

La acción se sitúa en un país indeterminado en el que, según se cuenta, tiempo atrás cayó un meteorito que dio lugar a la aparición de un espacio geográfico conocido como la Zona. Al parecer, en dicho espacio ocurren fenómenos extraños, y existe un cuarto que concede deseos a sus visitantes. Es por ello que la Zona se encuentra fuertemente custodiada por militares que impiden el acceso a la misma. Sin embargo, el Stalker (Aleksandr Kaydanovskiy), una suerte de guía de intenciones misionales, conduce hasta allí a aquellos curiosos interesados a cambio de dinero.

El rodaje de Stalker fue tremendamente accidentado. En principio, el filme debía haberse rodado en el desierto de Tayikistán, aunque continuos temblores de tierra provocaron que acabara filmándose en una región de Estonia. Además, entre 1977 y 1978, Tarkovsky rodó la película entera, pero un error provocó que las imágenes grabadas no pudieran ser utilizadas, lo que obligó al cineasta a filmar todo desde el principio, con el inconveniente añadido de que el presupuesto con el que contaba se redujo de manera considerable.

Con todo, Stalker supone una de las cimas, no ya sólo de la filmografía tarkovskyana, sino de toda la historia del séptimo arte en general. Una hermosa, profunda e insondable parábola sobre la falta de fe del hombre moderno. Es también la obra con la que Tarkovsky consolidó su lenguaje cinematográfico: sus teorías sobre los bloques de tiempo que corresponde al director “esculpir” a base de largos planos secuencia que acotan espacios de temporalidad concretos. Al contrario que en el cine de Eisenstein, el montaje ya no existe, quedando reducido a la condición de mero elemento ensamblador de densos bloques de tiempo que se suceden unos tras otros. Tarkovsky incide, asimismo, en el realce de las texturas materiales de los objetos y de la naturaleza, en la captación aguda de los sonidos (el agua, el movimiento de las ramas mecidas por el viento, la respiración de los personajes…), y en una puesta en escena en profundidad.

Los personajes del escritor (Anatoliy Solonitsyn) y el profesor (Nikolay Grinko), son los arquetipos del intelectual y el científico respectivamente: incapaces de creer en aquello que no pueden demostrar mediante el empirismo. Nada que ver con el Stalker, que los introduce en la Zona con el fin de relativizar su extremada racionalidad. En las antípodas de sus compañeros de viaje, el Stalker cree en los poderes de la Zona y el cuarto de los deseos porque es más humilde y ha sufrido más que ellos. En Tarkovsky, el sufrimiento y el sacrificio son necesarios para que el hombre alcance la trascendentalidad.

De igual modo que en El mago de Oz (The Wizard of Oz, 1939), la película alterna el tono sepia de la realidad con el color de un espacio mágico como la Zona.

El enigmático y muchas veces comentado final de Stalker, lejos de ser, como algunos han apuntado, una muestra de la supuesta capacidad telequinésica de la hija lisiada del protagonista, no es otra cosa que la plasmación de una capacidad aún más extraña que la telequinesia, y que la niña parece haber heredado de su padre: la capacidad de revestir lo ordinario con los ropajes de lo extraordinario (en eso consiste básicamente la fe). Porque el suceso en sí no entraña ningún misterio, algo que podrá comprobar cualquier espectador que permanezca atento, ya que resulta muy similar a otro que se produce durante los primeros minutos del filme.

Stalker demuestra por sí sola por qué el cine debe ser considerado como la gran manifestación artística del siglo XX.

Nota: 10/10


Premios ‘Esculpiendo el tiempo’ 2019*.

Mejor película: La casa de Jack (The House That Jack Built).

Finalista: La favorita (The Favourite).

Mejor director: Yorgos Lanthimos por La favorita.

Finalista: Lars von Trier por La casa de Jack.

Mejor guión: Pedro Almodóvar por Dolor y gloria.

Finalista: Marco Bellocchio, Valia Santella, Ludovica Rampoldi, Francesco Piccolo y Francesco La Licata por El traidor (Il traditore).

Mejor actor principal: Joaquin Phoenix por Joker y Los hermanos Sisters (Les frères Sisters).

Finalista: Pierfrancesco Favino por El traidor.

Mejor actriz principal: Olivia Colman por La favorita.

Finalista: Noémie Merlant por Retrato de una mujer en llamas (Portrait de la jeune fille en feu).

Mejor actor de reparto: Brad Pitt por Érase una vez en… Hollywood (Once Upon a Time in… Hollywood).

Finalista: Asier Etxeandia por Dolor y Gloria.

Mejor actriz de reparto: Kim Min-hee por El hotel a orillas del río (Gangbyeon hotel).

Finalista: Elena Sofia Ricci por Silvio (y los otros) (Loro).

Mejor fotografía: Robbie Ryan por La favorita.

Mejor banda sonora: Hildur Guðnadóttir por Joker.

*Sólo se han tenido en cuenta los títulos estrenados en España durante 2019.

Silvio (y los otros) (Loro, 2018), de Paolo Sorrentino.

“Sólo Napoleón hizo más de lo que yo he hecho”.

(Silvio Berlusconi)

Tras salir del gobierno derrotado por una coalición de centro-izquierda, Berlusconi (Toni Servillo), refugiándose en su lujosa villa de Cerdeña, trata de recuperar el poder y reconquistar a su esposa Veronica (Elena Sofia Ricci).

Sigue leyendo “Silvio (y los otros) (Loro, 2018), de Paolo Sorrentino.”

Atardecer (Napszállta, 2018), de László Nemes.

“A los imperios no los derriba nadie. Se pudren por dentro, se caen solos”.

(Rodolfo Walsh)

Budapest, 1913. Después de pasar su infancia en un orfanato, Írisz (Juli Jakab) regresa a la capital húngara con la intención de trabajar en la prestigiosa tienda de sombreros que perteneció a sus padres. Sin embargo, Oszkár (Vlad Ivanov), el nuevo propietario, la rechaza.

Sigue leyendo “Atardecer (Napszállta, 2018), de László Nemes.”

Irrational Man (2015), de Woody Allen.

“El hombre que pretende obrar guiado sólo por la razón está condenado a obrar muy raramente”.

(Gustave Le Bon)

15096333398810

Al Campus Universitario de Braylin llega Abe Lucas (Joaquin Phoenix), un estrafalario profesor de Filosofía conocido por su brillantez intelectual y su carácter atormentado. Muy pronto, una de sus alumnas, Jill Pollard (Emma Stone), se enamora de él.

Sigue leyendo “Irrational Man (2015), de Woody Allen.”

Blade Runner 2049 (2017), de Denis Villeneuve.

“Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos”.

(José Saramago)

On The Set Of Out Of The Past (1947) - Jacques Tourneur, Jane Greer, Robert Mitchum 4

Los Ángeles, año 2049. El agente K (Ryan Gosling), un eficaz blade runner o cazador de replicantes, se embarca en la investigación de un hecho que, de llegar a confirmarse, podría trastocar por completo el orden mundial imperante.

Sigue leyendo “Blade Runner 2049 (2017), de Denis Villeneuve.”